Periodistas que miran el poder: los viejos y nuevos autoritarismos de América Latina tienen quien les escriba
Por Paula Bistagnino y Fundación Gabo
Una vez más, los trabajos nominados al Premio Gabo nos llevan a recorrer el presente latinoamericano a través de sus historias, sus territorios y sus protagonistas. Adentrarse en la lectura, la escucha y la observación de esta selección anual, de la que tuve el honor de ser parte como jurado, es un ejercicio imprescindible para todos y todos quienes nos dedicamos a este oficio, pero sobre todo para quienes estamos preocupados por el devenir de nuestros países.
No es una casualidad en absoluto, más bien un dato relevante, que nueve de los trabajos seleccionados para esta edición 2026 hagan foco en cómo los gobiernos democráticos devenidos en dictaduras, o las dictaduras nacidas como cuentos, son el origen y el trasfondo de estas historias. Temas como la violencia de Estado y sus avances sobre los derechos humanos, la falta de libertad y garantías, además de la desigualdad económica y social cada vez más grande, están lejos de ser temas del pasado y son los mayores problemas de este primer cuarto de siglo.
Esto (no) es una democracia
En una historia periodística, el hallazgo de un tema, el proceso de investigación y las habilidades narrativas son requisitos fundamentales. Pero todo eso necesita, además, de la construcción de un punto de vista. La mirada —que no es juicio ni opinión— es lo que pone al material en valor y lo rodea de lo que necesita para que la historia pueda trascender su tiempo y su territorio.
A lo largo del recorrido por estos trabajos encontré que tienen algo, mucho, en común: la pregunta por la democracia, como punto de partida y también como horizonte deseado —más o menos cercano o utópico—, aparece como una guía para abordar los temas y las historias. ¿Cuáles son los límites de un Estado democrático que se precie de serlo? ¿Es posible hablar de democracias cuando los derechos fundamentales no están garantizados y la excepción se vuelve la regla?
Esas y otras preguntas, muchas y distintas, están en el centro de la mirada periodística actual de la región. Aparecen de forma tácita o explícita en los relatos del desmantelamiento de los Estados de Derecho, en la manipulación de la justicia, en la criminalización de la protesta social, en la represión ilegal y la militarización de los gobiernos, en la vulneración de las garantías y la falta de libertad de expresión.
En “”https://www.gatopardo.com/articulos/la-rebelion-de-los-jubilados” objetivo=”_blank” rel=”nofollow noopener” titulo=”La rebelión de los jubilados. Una trinchera argentina en defensa de los derechos”>La rebelión de los jubilados. Una trinchera argentina en defensa de los derechos.”, texto publicado en la revista Gatopardo, Laura Guarinoni pone en foco el despliegue represivo del gobierno de Javier Milei sobre hombres y mujeres mayores que cada miércoles protestan de forma pacífica frente al Congreso de la Nación por el ajuste drástico del sistema de pensiones. El retrato de esa resistencia a los golpes y la organización política de los “retirados” del sistema muestra cómo se corren los límites de la crueldad ya la vez cómo la democracia encuentra una de sus defensas en la generación que vivió la última dictadura.
Un caso extremo de criminalización de la protesta social y falta de garantías es el documental”https://premioggm.org/trabajo/edicion/2026/imagen/quien-quemo-el-bus/” objetivo=”_blank” rel=”nofollow noopener” titulo=”¿Quién quemó el bus?”>¿Quién quemó el autobús?una investigación en imagen que retrata la historia de amor y resistencia de dos jóvenes a los que el Estado colombiano pone como enemigos y pretende encerrar durante décadas por una serie de supuestos delitos gravísimos, manipulando las pruebas y la información. Lo único que había hecho esta pareja de veinteañeros fue participar y documentar las protestas de 2021. El trabajo fue producido por El Agrado Producciones y Armadillo New Media & Films, y emitido por RTVC Play y Señal Colombia.
La libertad de prensa y la de expresión, la posibilidad de ejercer el periodismo, son banderas históricas de las democracias. Por eso, el relato coral de”https://premioggm.org/trabajo/edicion/2026/texto/el-exilio-nos-alcanza/” objetivo=”_blank” rel=”nofollow noopener” titulo=”“El exilio nos alcanza””>“El exilio nos alcanza” que hacen los hermanos Óscar Martínez y Carlos Martínez en El Faro es una herida mortal para cualquier expectativa, no sólo de quienes, como ellos, intentan seguir haciendo su trabajo en El Salvador sino también para quienes queremos saber qué sucede en el país bajo el mandato de Nayib Bukele. Este trabajo es, probablemente, el último gran reporte del estado de cosas allí, además de una crónica del exilio forzado.
¿Y qué decir de lo que significa la militarización de los gobiernos civiles o el uso de las fuerzas represivas para atender demandas civiles como la seguridad o la vida digna? Es el caso de la cobertura sobre la ofensiva militar declarada por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, contra el crimen organizado: la investigación”https://tierradenadie.ec/operacion-sin-rumbo/” objetivo=”_blank” rel=”nofollow noopener” titulo=”“Operación sin rumbo. Una guerra improvisada hunde a Ecuador en abusos militares””>“Operación sin rumbo. Una guerra improvisada hunde a Ecuador en abusos militares”publicado por Tierra de Nadie y Connectas, revela cómo la presión por obtener resultados derivó en torturas, desapariciones y otros abusos sistemáticos sin condena.
La misma pregunta está detrás de”https://alianza.shorthandstories.com/El-patron-del-olvido/#section-Inicio-ucejbywy1s” objetivo=”_blank” titulo=”“El patrón del olvido”” rel=”noopener”>“El patrón del olvido”otro trabajo nominado en la categoría Cobertura y publicado por”https://runrun.es” objetivo=”_blank” titulo=”Runrun.es” rel=”noopener”>Runrun.es. Esta investigación colectiva expone cómo en Venezuela se dilatan procesos judiciales contra policías y militares que matan a jóvenes en las protestas contra Nicolás Maduro. La “estrategia de dilación” judicial se ejecuta de manera sistemática para cansar a los familiares de las víctimas y proteger a los miembros de la Guardia Nacional Bolivariana y otros funcionarios responsables de delitos gravísimos para cualquier gobierno, como lo son las ejecuciones extrajudiciales.
Por la misma senda transita la cobertura”https://premioggm.org/trabajo/edicion/2026/cobertura/a-politica-da-bala/” objetivo=”_blank” rel=”nofollow noopener” titulo=”“A política da bala””>“A política da bala”un especial multimedia de muchísimo impacto –también de autoría colectiva– publicado por el medio brasileño Metrópoles, que muestra el aumento de la violencia y abuso policial en el estado de São Paulo. El hallazgo de este trabajo es la responsabilidad del gobierno en este avance de la represión ilegal, que incluye asesinatos de personas desarmadas.
Otro trabajo de Brasil, en este caso en la categoría Audio, aporta una variable para pensar en las nuevas dinámicas del poder en la región: la religión. Se trata de”https://iclnoticias.com.br/imperio-malafaia/” objetivo=”_blank” titulo=”Império Malafaia” rel=”noopener”>Imperio Malafaiapublicado por ICL Notícias, una investigación sobre el enriquecimiento y el ascenso político de Silas Malafaia, uno de los pastores más influyentes del país. La utilización de la fe para conseguir dinero e influencia política no es algo novedoso en Brasil ni en muchos países de América Latina, pero el poder creciente de algunos grupos religiosos abre muchas preguntas respecto del rol que pueden tener en las democracias.
Hay, por último, dos trabajos fotográficos que mencionar.”https://premioggm.org/trabajo/edicion/2026/fotografia/aqui-lloran-en-guatemala-los-deportados-de-trump/” objetivo=”_blank” rel=”nofollow noopener” titulo=”“Aquí lloran en Guatemala los deportados de Trump””>“Aquí lloran en Guatemala los deportados de Trump” es una historia en imágenes de Carlos Barrera en El Faro sobre el regreso forzado de miles de guatemaltecos expulsados por los Estados Unidos. En esta serie, de corte humanista y acompañada de textos, la lente logra dar cuenta de cómo esas personas fueron sacadas de repente de sus trabajos y de sus vidas, despojadas de sus cosas y su dinero, separadas de su familia, sin derecho a nada y desprotegidas de cualquier ley y garantía. El otro es”https://premioggm.org/trabajo/edicion/2026/fotografia/como-sobrevivem-as-democracias/” objetivo=”_blank” titulo=”“Como sobrevivem as democracias”” rel=”noopener”>“Como sobrevivem como democracias”un reportaje fotográfico de Gabriela Biló en Folha de S.Paulo que logra poner en imágenes uno de los episodios más decisivos de la historia reciente de Brasil: el intento de golpe de Estado y el posterior juicio y encarcelamiento de Jair Bolsonaro. El registro logra una intimidad y cercanía que a la vez marca la distancia del poder y los poderosos.
En esa recorrida por textos, coberturas multimedia, reportajes fotográficos, documentales y podcasts, hay un hilo invisible que permite navegarlos en conjunto y que crea, sin buscarlo, una cartografía de las dinámicas del poder en el presente de América Latina y una descripción del accionar de sus derivas autoritarias.
*Paula Bistagnino es periodista argentina y hace más de veinte años escribe sobre política y derechos humanos.
Esta reflexión fue escrita por invitación de la Fundación Gabo y los compartimos.
como parte de nuestro compromiso con el presente y el futuro del periodismo en Iberoamérica.

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