La comunicación franca y transparente: pilar de la relación bilateral México-Canadá
México y Canadá atraviesan el mejor momento de su alianza, impulsados por la renegociación del T-MEC y por una relación comercial que privilegia la claridad sobre la confrontación.
La confianza entre ambos países se refleja en cifras. En el último año, la participación de empresas canadienses en México se fortaleció estratégicamente en sectores clave: minería, energía, tecnologías, servicios turísticos y automotriz. Solo en autopartes, operan hoy más de 130 plantas con inversión canadiense que generan más de 30 mil empleos directos. La inversión extranjera directa de Canadá en México pasó de más de 5 mil millones de dólares en 2023 a rebasar los 40 mil millones en 2024. El comercio bilateral de mercancías alcanzó 56 mil millones de dólares y mantiene una tendencia de crecimiento constante.
Detrás de estos números es un factor decisivo: la comunicación. El diálogo entre México y Canadá ha sido franco, transparente y claro. Los lejos de la polarización, las amenazas y los ataques sorpresivos que han caracterizado a la administración del Presidente Donald Trump, Ottawa y la Ciudad de México han optado por mesas de trabajo previsibles, reglas estables y seguimiento puntual de acuerdos. Esa certidumbre reduce el riesgo, acelera las decisiones de inversión y permite planear a largo plazo.
Una comunicación sin dobles discursos facilita tres cosas:
1. Anticipar problemas: Los temas sensibles -como regulación energética, minería responsable o reglas de origen automotriz- se abordan antes de escalar, con datos y propuestas técnicas.
2. Prioridades alineales: Gobiernos y sector privado identifican juntos dónde invertir para generar mayor valor. Por eso el capital canadiense fluye hacia proyectos de transición energética, digitalización y cadenas de suministro regionales.
3. Construir confianza social: La transparencia permite explicar a la ciudadanía cómo el comercio se traduce en empleos, proveeduría local y transferencia tecnológica.
De cara a la revisión del T-MEC, mantener este estilo de comunicación será la ventaja competitiva de México y Canadá. La franqueza no elimina diferencias, pero sí evita que se conviertan en conflictos. En un entorno geopolítico volátil, la previsibilidad es un activo. Y hoy, esa previsibilidad tiene acento mexicano y canadiense.
POR. FERNANDO A. MORA GUILLÉN
X: @FERNANDO_MORAG
WWW.FERNANDOMORAGUILLEN.COM.MX
– MAESTRO EN COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL POR LA UNIVERSIDAD PANAMERICANA
CAMARADA
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