Olinia de México supera a sus rivales de vehículos eléctricos con un modelo de MX$150.000
El proyecto, que pretende producir50.000 unidades para 2029 a través de una asociación público-privada, está destinada a aplicaciones de movilidad urbana de baja velocidad en lugar de competir directamente con los vehículos de pasajeros convencionales. Funcionarios gubernamentales y ejecutivos del proyecto han enfatizado que Olinia debe ser visto como un microvehículo de barrio y no como un sustituto de los autos eléctricos que se venden actualmente en México.
La distinción cobra cada vez más importancia a medida que Olinia avanza hacia la comercialización y negociación con más de 10 grupos empresariales nacionales e internacionales interesados en participar en el desarrollo industrial del proyecto.
Según estimaciones del proyecto, Olinia se lanzará con un precio inicial de MX$150,000. En comparación, el JAC E10X tiene un precio real de MX$371,000 (US$20,800), mientras que el Geely EX2 comienza en MX$389,900 (US$21,900). Como resultado, los compradores pagarían MX$221.000 (US$12.400) más por un JAC E10X y MX$239.900 (US$13.500) más por un Geely EX2.
Sin embargo, el precio de compra más bajo conlleva diferentes especificaciones técnicas y capacidades operativas. Se espera que Olinia cuente con un tren motriz de 13,5 kilovatios, equivalente a aproximadamente 18 caballos de fuerza. El JAC E10X genera 60 caballos de fuerza, mientras que el Geely EX2 produce 114 caballos de fuerza.
La capacidad de la batería sigue un patrón similar. Olinia se está desarrollando con una batería de 14,7 kWh, en comparación con los 31,4 kWh del JAC E10X y los 39,4 kWh del Geely EX2. La autonomía también difiere sustancialmente. Se espera que Olinia proporcione más de 125 kilómetros por carga, mientras que el JAC E10X ofrece 301 kilómetros y el Geely EX2 alcanza los 395 kilómetros.
Aunque Olinia ofrece menor potencia y autonomía de conducción, está diseñado para albergar a seis ocupantes, en comparación con las configuraciones de cinco pasajeros de ambos modelos de la competencia.
Olinia fue concebida específicamente para la movilidad urbana de corta distancia. Los responsables del proyecto lo describen como un vehículo destinado a barrios, comunidades locales, distritos históricos y otros entornos urbanos de baja velocidad.
“No pudimos comercializar este vehículo bajo la NOM-194”, dijo Roberto Capuano, director del Proyecto Olinia. “Cumplir con los requisitos de esa norma nos hubiera obligado a diseñar un vehículo completamente diferente y con mayores costos de fabricación y operación. Para lograr los costos de producción y operación que hemos presentado, necesitamos adaptarnos a un marco regulatorio que, si bien aún no existe en México, ya está establecido en otras partes del mundo”.
“https://sidof.segob.gob.mx/notas/docFuente/5666804″>NOM-194-SE-2021 de México establece requisitos de seguridad obligatorios para los vehículos ligeros comercializados en el país. La regulación requiere pruebas de impacto frontal, lateral y de poste y exige sistemas de seguridad que incluyen sistemas de frenos antibloqueo (ABS), control electrónico de estabilidad (ESC), sistemas de monitoreo de presión de neumáticos (TPMS), bolsas de aire, recordatorios de cinturones de seguridad y anclajes para asientos infantiles.
El cumplimiento de estos estándares requiere amplios programas de ingeniería, certificación y pruebas de choque que aumentan significativamente los costos de desarrollo de vehículos. Según los ejecutivos de Olinia, aplicar los mismos requisitos a un vehículo diseñado para viajar a aproximadamente 50 kilómetros por hora socavaría el objetivo de asequibilidad del proyecto.
Como resultado, el gobierno federal está desarrollando una categoría regulatoria dedicada amicrovehículos urbanos de baja velocidad. El marco propuesto se basa en modelos internacionales utilizados en Europa, Estados Unidos y China, incluidas clasificaciones comparables a las categorías L6 y L7 de Europa y conceptos similares a los vehículos kei de Japón.
“Nuestra propuesta se basa en gran medida en los estándares europeos, estadounidenses y chinos”, dijo Capuano. “El objetivo es establecer una nueva categoría y clasificación de productos para que las personas que viajan en entornos urbanos de baja velocidad tengan como opción Olinia, y al mismo tiempo permitir que otras empresas introduzcan y comercialicen sus propios productos”.
De acuerdo aOlinía, Los costos operativos promedian MX$0.49 por kilómetro, en comparación con MX$2.40 por kilómetro para un vehículo convencional a gasolina y MX$1.00 por kilómetro para una motocicleta a gasolina.
“La principal ventaja de un coche eléctrico es que cuando está parado, ya sea en el tráfico o estacionado, no consume energía”, afirmó Capuano. “Debido a que los vehículos eléctricos tienen costos operativos tan bajos, crean mayores oportunidades económicas para las personas que los conducen”.
La estrategia comercial del vehículo se centra en gran medida en los servicios de transporte urbano, incluidos taxis, mototaxis y programas de movilidad municipal, donde las frecuentes paradas y arranques aumentan el consumo de combustible de los vehículos convencionales.
El Proyecto Olinia tiene como objetivo lograr un 75% de contenido nacional, creando una cadena de suministro localizada que se extiende más allá del ensamblaje final para incluir la integración de baterías, la electrónica y la fabricación de componentes. Rafael Garayoa, director de tecnología del Proyecto Olinia, dijo que la iniciativa ha pasado los últimos 18 meses identificando proveedores y evaluando las capacidades industriales nacionales.
El proyecto planea establecer una instalación de ensamblaje de baterías en México, importando celdas de baterías de fosfato de hierro y litio mientras fabrica su propio sistema de gestión de baterías e integra paquetes de baterías localmente.
Las primeras entregas comerciales están previstas para el verano de 2027.



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